Preguntas a Hanawa

1 - ¿Qué le llevó a escribir un libro sobre su estancia en la cárcel? Supongo que habrá sido difícil tratar recuerdos tan dolorosos y más hacerlos públicos.

Mientras estuve en la cárcel no tenía intención de escribir sobre la vida de preso. No sucede nada digno de ser escrito. Todos los días son iguales y es una vida tranquila. Otro de los presos me sugirió que escribiera algo sobre la cárcel, pero yo no sabía el qué. No había presos violentos, ni había fugas. Pensaba que podría ser muy aburrido. Desde tiempo atrás, tenía mucho interés por las celdas y los presos condenados a muerte, por eso tenía muchas ganas de dibujar una cárcel, así que, todos los días, intentaba memorizar el mayor número de detalles posibles de los edificios del interior del muro (N. del T.: Se refiere a dentro de la cárcel) y la estructura y características de las celdas.

Nada más salir en libertad condicional por buena conducta, compré un cuaderno y me puse a hacer dibujos de las celdas antes de que me olvidara de su aspecto. El encargo de una nueva obra por parte de Seirinkogeisha, la editorial de “En la prisión”, fue lo que me dio la ocasión de escribir sobre la vida de la cárcel. Como quería dibujar celdas y exhibirlas delante de la gente cuanto antes, pensé que este encargo sería una buena oportunidad porque podría dibujarlas, no sólo como ilustraciones, sino dentro de un cómic, y lo hice para la revista Ax.

Podría decir que tuve mucha suerte de que existiera una revista como Ax, que permitía publicar un cómic aunque tratara sobre la cárcel. Seguí dibujando y, sin darme cuenta, acabé por tener suficiente material para un libro.

En Japón, casi no existen documentos sobre las celdas y si uno quiere dibujar un condenado a muerte, o un preso lo tiene difícil. Así que pensé que, tal vez, si yo lo dibujara, podría ser de algún tipo de ayuda, y eso fue el mayor aliciente.

2 - Leyendo “En la prisión” dan ganas de probar la comida de la cárcel. Es casi una guía gastronómica. ¿Concentrarse en la comida era un método para sobrellevar la estancia en prisión y no hundirse o realmente estaba tan buena?

Probé la comida de la prisión y de la cárcel. En los dos sitios es más o menos igual, pero, más que en la prisión, la comida me parecía muy buena después de que me trasladé a la cárcel. En la prisión, si se tenía dinero, se podían comprar dulces, latas, fruta, etc. y, como no me faltaban los dulces, no me daba cuenta de que la comida fuera una cosa tan excepcional. Pero, en cada comida, sentía una gran alegría y emoción por poder comer lo mismo que los condenados a muerte. Después de que me trasladé a la cárcel, la comida estaba increíblemente rica.

Yo soy budista, pero la leche envasada que nos daban en la cárcel, de verdad estaba riquísima, un billón de veces más buena que la leche materna de la Virgen María, y el pan, la leche, etc. tenían un sabor tan bueno que no podía creer que fueran de este mundo.

La comida era nuestro mayor placer, así que todo el mundo, sin darse cuenta, acababa teniendo interés por ella.

Si todo lo que hubiera comido desde pequeño hasta hoy en día fueran despojos de hierro, la comida de la cárcel sería oro puro. Eso significa que mi comida era muy pobre.

3 - Hay un personaje en el libro que me tiene intrigado. ¿Quién es la niña que aparece de vez en cuando entre los presos? (págs. 59 y 104)

La niña que aparece a veces en los momentos más inesperados es el personaje que me resulta más fácil de dibujar y la mano se me iba sola y la dibujé como diversión, sin ningún tipo de significado.

Si estoy obligado a decir algo, esa niña puede que sea mi otro yo, un fantasma o un hada.

4 - La vida que retrata dentro de la cárcel es muy diferente a la imagen que suele tener la gente, al menos en España, al respecto. Llama la atención el que, a pesar de que usted afirma encontrarse mejor en soledad, el trato cotidiano con los demás presos parezca algo sencillo.

Yo también creía que la cárcel sería un sitio severo y terrorífico, pero, cuando de verdad me encontré allí, me esperaba una vida tal y como la que dibujé en mi cómic y pensé “si la vida va a ser así, será fácil y la podré soportar”. Seguramente, la imagen de la cárcel que tiene la gente en Japón también será diferente de la realidad. Por primera vez me sentí como si perteneciera a algún sitio, porque el país reconocía mi existencia, diciendo que, según la ley, yo podría estar en la cárcel mientras durase mi condena, y además era libre de comer o no la comida que nos daban. También podría decir que me tranquilizó tener, por primera vez, un sitio fijo donde estar, de esa manera me di cuenta de que antes vivía sin tener los pies en el suelo.

Yo tengo un carácter lo suficientemente fuerte para soportar la soledad, así que me sentía más cómodo en la celda individual. En la celda compartida hay que estar pendiente de los demás, pero, al mismo tiempo, también tenía sus ventajas, conversando con ellos te podías enterar de qué crímenes habían cometido los nuevos reclusos que iban llegando y a cuanto ascendía su condena.

La vida cotidiana con los otros presos fue como en mi cómic, sencilla y tranquila todos los días. Un señor (al que llamaré Tanabe), que fue uno de mis modelos para “La vida de los cinco animales”, cuando salió de la cárcel, leyó el cómic y escribió una carta a la redacción de Ax donde decía que era muy interesante porque estaban muy bien descritos los caracteres de los cinco, por eso, después de todo, era una vida como en el cómic.

5 - En Japón se estrenó una película basada en su cómic que no se ha visto en España. ¿Cuál es su opinión sobre la película? ¿Qué sintió al ver su historia en imagen real y a sí mismo interpretado por otro?

Despertó mi admiración lo real que era y lo bien descrito que estaba todo. Sin haber sido nunca presidiarios, pensé: ¿cómo podían recrear de forma tan real el interior de la cárcel en la película? Los juegos de cama, los pijamas, la comida… todo fue hecho expresamente para la película y estaba muy bien. Hasta los anuncios y la música que emitían por la megafonía eran exactamente iguales en la película y me quedé muy admirado. Espero que también llegue a España. Si se ve esta película se podrá entender profundamente a Japón y a los japoneses. Especialmente se la recomendaría a la gente que trabaje de alguna manera en el mundo de la justicia. Seguro que podrán aprender algo.

A propósito, me llegó una carta de un preso preventivo de la prisión de Osaka que había leído “En la prisión”, sacándolo como libro oficial. La película está tan bien hecha que no sería nada raro si se proyectase dentro de las cárceles.

6 - Al dibujar sus obras, ¿a qué le da más importancia, o qué le interesa de los comics como medio de expresión?

Hacer cosas interesantes. Pero esto es muy difícil y siempre dibujo pensando en la historia y pasando muchas penalidades. No hay más remedio que dibujar tomándose su tiempo, ésta es mi manera actual de trabajar.

7 - ¿Qué es lo que más le influye a la hora de preparar un nuevo libro?

No hay nada que me influya ni me inspire. No sé de qué voy a escribir hasta que me pongo a ello, así que yo tampoco puedo hacer nada.

- ¿Cree que su condena fue justa o injusta?

Creo que fue justa. En España, parece que marcas como Astra, Liama, Starestán haciendo muchas pistolas de calidad, pero la ley de control de armas cada vez es más estricta en Japón.

Estoy muy agradecido por estas preguntas.

Kazuichi Hanawa 24-6-2004

Entrevista realizada por Miguel Ángel Ibáñez. Traducción: Shizuka Shimoyama y Miguel Ángel Ibáñez



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